Hombres y Mujeres: como de Planetas Diferentes

Si miramos los comportamientos de hombres y mujeres, por momentos parecen proceder de distintos planetas, como dijera John Gray en su libro "Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus".  Son biológicamente similares, usan las mismas palabras, comparten el mismo espacio geográfico, pero sus códigos de comportamiento, su idioma (lo que quieren expresar con sus palabras), sus valores existenciales... son distintos. La mayoría de las personas no saben hasta dónde llegan esas diferencias, es así que para no agravar las consecuencias de tales diferencias y no provocar grandes desencuentros entre hombres y mujeres es importante conocer tales diferencias entre géneros.

Conociendo las diferencias
Los hombres y las mujeres se sienten frustrados o enojados con el sexo opuesto porque suelen olvidar una verdad esencial: son diferentes!!! Esperamos que el sexo opuesto sea más como nosotros. Deseamos que "quieran lo que queremos" y "sientan lo que sentimos". Es decir, cuando nos sucede algo, esperamos que el otro reaccione y se comporte como nosotros lo haríamos, olvidando que somos personas distintas, y sobre todo, de sexos opuestos.
Cuando estamos enamorados, pensamos ingenuamente que estamos destinados a ser felices, que este estado no se acabará jamás, y sobre todo, que con la otra persona somos "tal para cual". Sin embargo, cuando la etapa de enamoramiento desaparece, como dice John Gray en su libro, "los hombres siguen esperando que las mujeres piensen y reaccionen como hombres y las mujeres esperan que los hombres sientan y se comporten como mujeres". Si conociéramos nuestras diferencias podríamos evitar rencores, enojos, tristezas, rechazos, incluso podríamos fracasar menos en los intentos de armar una pareja.
 
Una visión de las diferencias
De acuerdo a la experiencia que el trabajo cotidiano aporta al campo de la psicología, una de las quejas principales de las mujeres es que sienten que su pareja no la escucha, o le presta poca atención, o peor aún, que los hombres intentan arreglar las cosas que las mujeres plantean de manera rápida y con palabras simples. Por otro lado, los hombres se sienten confundidos cuando dicho gesto a las mujeres las enfurece o entristece; Como dijera Gray: "ELLA QUIERE EMPATÍA, PERO ÉL PIENSA QUE QUIERE SOLUCIONES".
Por otro lado, los hombres se quejan de que las mujeres quieren cambiarlos, que no los aceptan como son. Las mujeres, por el contrario, aluden que su intención es ayudarlos a ser mejores, cuidarlos, mostrarle otra manera de hacer las cosas. En  este caso: "ELLA PIENSA QUE LO ESTÁ ESTIMULANDO, MIENTRAS ÉL PIENSA QUE LO ESTÁ CONTROLANDO".


Los hombres valoran: el poder, la competencia (probándose a sí mismos), la eficiencia, encontrar soluciones y resultados a los problemas, necesitan experimentar el éxito y lograr llegar a sus objetivos; por tal motivo no toman como un buen gesto el que una mujer los quiera ayudar, si no todo lo contrario; les obstaculiza el poder sentirse competentes y sería un signo de debilidad. Además, es importante considerar que los hombres suelen hablar de sus dificultades, sólo con quienes consideran que tienen una visión experta del tema y puede que les aporte herramientas para encontrar el resultado esperado. De hecho, para ellos, poder aportar un consejo cuando se tiene cierto grado de experiencia sobre el tema, también favorece a la sensación de eficiencia. Esta es la razón por la cual cuando las mujeres hablan de sus conflictos, los hombres ofrecen "soluciones instrumentales". Es su manera de manifestar el afecto y ayudar sintiéndose útil; mientras que la mujer espera una actitud más comprensiva, que la escuche más tiempo, que la deje que le cuente detalles. Es esperable que si el hombre siente que su consejo no fue tenido en cuenta, se sienta rechazado e inútil, por ende le resulta difícil seguir escuchándola.
Las mujeres valoran: el amor, la comunicación, la belleza y los sentimientos en las relaciones. El objetivo primordial de una mujer suele ser las "relaciones" sentimentales.
Además las mujeres tienden a ser intuitivas, desarrollando la capacidad de anticipar las necesidades de los demás. Evalúan como un signo de amor el ofrecer ayuda y asistencia aún sin que lo pidan. Un hombre, por el contrario, puede sentirse ofendido cuando una mujer le ofrece un consejo porque él siente que ella no confía en su capacidad para lograrlo por sí mismo.
Una mujer no tiene idea de esta sensibilidad masculina, porque para ella el hecho de que alguien le ofrezca ayuda la hace sentir amada y estimada. Por el contrario, ofrecer ayuda a un hombre puede hacerlo sentir incompetente y débil.
Siguiendo a John Gray, en Venus, dar consejos y sugerencias es un signo de solicitud. Las venusinas creen firmemente que cuando algo funciona siempre puede funcionar mejor. Marte es muy diferente. Los marcianos se orientan más hacia las soluciones. Si algo funciona, su lema es "no lo cambies". En este caso, su instinto lo impulsa a dejar todo tal como está. "No lo arregles a menos que esté descompuesto" representa una expresión común.

Aceptar y Comprender
Para tener éxito en nuestras relaciones debemos aceptar y comprender las diferentes posiciones y formas de vivir el amor. La próxima vez que se sienta frustrado con el sexo opuesto, recuerde que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus.

 

Laura S. Casabianca
Licenciada en Psicología
Nº Matrícula: 1043

 

 

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