Sólo en casa me siento seguro
¿Miedo a salir de la casa? ¿Miedo a estar en lugares abiertos? ¿Miedo a salir de los espacios seguros? ¿Necesidad imperiosa de volver a casa? ¿Miedo a sentirse mal si se aleja por tiempo prolongado de la casa?. Esto, técnicamente, se denomina Agorafobia. Es el temor exagerado, casi irracional a perder lo que nos da seguridad. Hay quienes lo definen como el miedo a estar en lugares o situaciones de los cuales puede ser difícil o embarazoso escapar, o en los que no se puede disponer de ayuda en caso de tener un ataque de pánico o síntomas similares (palpitaciones, mareo, ahogo, molestias cardíacas).
¿De qué se trata?
La agorafobia es un trastorno de ansiedad en el que se presenta un conjunto de síntomas fóbicos, que llevan a la persona a buscar refugio en el hogar por sentirlo como un lugar seguro frente a la posibilidad de descomponerse, de sentirse mal, de tener una crisis, de desmayarse. La persona que la padece, tiene temor a las aglomeraciones, los transportes públicos, los lugares cerrados, a viajar, alejarse de casa o quedarse solo en ella.
Se trata de una de las fobias que más incapacita a la persona, ya que ésta no teme a una situación concreta, sino que generaliza sus miedos y elabora respuestas defensivas muy variadas: evitación, búsqueda de compañías de confianza, llevar medicación siempre consigo, etc. Las relaciones sociales del agorafóbico se ven muy deterioradas. Muchos llegan a generar una dependencia total de alguna persona allegada, ya que hay lugares a los que no pueden ir solos, otros limitan sus salidas con tal de no enfrentarse con la situación de no poder recibir ayuda en caso que la necesiten.
¿Por qué aparece?
La agorafobia surge de la combinación de diversos factores: genéticos (predisposición), bioquímicos (alteración de los neurotransmisores cerebrales) y experiencias de vida. Afecta más a las mujeres y el trastorno comienza a principios de la vida adulta.
¿Cómo se cura?
Existen casos que sin tratamiento se recuperan alrededor del año de aparecida la enfermedad. Sin embargo, se aconseja recurrir al profesional especializado en Trastornos de Ansiedad en cuanto surja un episodio de pánico o de agorafobia, porque éstos pueden hacerse crónicos. El tratamiento por lo general se basa en la terapia cognitivo-conductual, incluye técnicas para reducir la ansiedad (respiración y relajación muscular), cognitivas (pensamientos automáticos), exposición controlada y progresiva a situaciones temidas, técnicas de expresión emocional y medicación.
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NO HAY VIENTO FAVORABLE PARA EL QUE NO SABE DONDE NAVEGA.
Lucio Anneo Séneca
Hombres y mujeres, por momentos parecen proceder de distintos planetas.
Liberate de los pensamientos que te impiden ser feliz.
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